Recoleta y la nueva política de la lectura y el libro

El 23 de Abril pasado, en nuestra Municipalidad de Recoleta, se lanzó la Nueva Política Nacional de la Lectura y el libro, que aspira a llevar a nuestro país a niveles de lectura similares a los países europeos poniendo énfasis en fomentar la lectura desde la primera infancia, mediante el programa de apoyo al recién nacido, que incorpora dos libros al paquete de cuidados básicos y estimulación, apuntando a ganar la batalla en las escuelas y desde la infancia.

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Se considera también la entrega y reposición de Bibliotecas de Aula, conformadas por 30 títulos a todas las salas de pre-kínder a segundo básico, de todas las escuelas públicas del país, además de la construcción de nuevas bibliotecas y la ampliación del número de puntos de lectura en espacios públicos de relevancia.

Además se plantea la necesidad de promover la instalación de librerías en aquellas ciudades en donde no las hay y la promoción de la industria editorial nacional y regional además de la internacionalización del libro local, de la mano del fomento a las ediciones digitales.

Cabe destacar que la elección de nuestra comuna para lanzar la Nueva Política no es una mera coincidencia.  Más bien representa un reconocimiento a una comuna que ha querido instalarse en la vanguardia de la promoción del libro y la lectura, con acciones concretas que nos llevarán, en un plazo de dos años, a pasar de cero a veintinueve Bibliotecas Públicas en nuestra comuna, lo que sin duda será una medida sin precedentes en nuestro país.

Esta campaña se inició con la reposición del Centro Lector, abandonado durante años en calle Pedro Donoso; la construcción de la primera biblioteca pública de la comuna con una inversión de más de mil seiscientos millones de pesos, en calle Inocencia, a un costado de la Corporación Cultural y la implementación de una librería cafetería en dependencias del Parque de la Infancia, en plena Avenida Perú.

Además hemos iniciado la apertura de 23 nuevos puntos de lectura, cada uno con cerca de dos mil libros.  El primero de ellos fue inaugurado el mismo 23 de abril, en el Edificio Consistorial, con el nombre de Eduardo Galeano.  El segundo, será implementado en el Mercado Tirso de Molina, en la Rivera del Río Mapocho, y verá la luz durante el segundo semestre del presente año.  

Los restantes 29, mediante la transformación de los Centro de Recursos para el Aprendizaje, de todas nuestras escuelas y liceos públicos, que se transformarán, a partir del próximo semestre, en Bibliotecas Públicas, abiertas a la comunidad, dentro del Programa de Escuelas Abiertas, que mantiene nuestras unidades educativas abiertas y con actividades recreativas, culturales y deportivas para la comunidad, los días de semana, hasta las 22:00 hrs y los fines de semana, desde las 9:00 AM.

Además de lo anterior, instalaremos Puntos de Lectura en los cinco Centros de Salud de la Comuna, los que serán implementados durante el año 2016.

Esperamos sentar así las bases para que nuestra comuna contribuya de manera significativa a alcanzar la meta de llevar a nuestro país a los niveles de lectura de los países desarrollados, ayudando también a impulsar algunas iniciativas de ley pendientes, por ahora, como son la eliminación del IVA a los libros y el Precio Fijo de los mismos,  medidas que existen hace décadas, en la mayoría de los países que presentan los niveles que nosotros queremos alcanzar.

Recoleta avanza en la lucha contra la corrupción

Un gran triunfo judicial de primera instancia hemos obtenido en nuestra lucha contra la corrupción y la impunidad.  Como recordarán, el 24 de junio del año pasado, haciéndonos eco del clamor vecinal para adoptar medidas en defensa del barrio, acordamos, a solicitud del Director de Obras de nuestra comuna, instruir la demolición de una de las torres del denominado Conjunto Armónico Bellavista, ubicado en la manzana de la Universidad San Sebastián, por haberse levantado ésta, con graves e insanables infracciones a las normas urbanísticas y legales vigentes.

Ante esta determinación, sin precedentes en la historia urbana de nuestro país, la Inmobiliaria afectada interpuso una acción de reclamación, con la intención de dejar sin efecto el referido decreto, fundando sus pretensiones en supuestos derechos adquiridos que emanarían de los certificados de informes previos y de los permisos de construcción obtenidos, sin pretender siquiera, defender la posibilidad que estos permisos hubiesen sido obtenidos de manera legal y en concordancia con las normas vigentes.

Luego de un largo juicio, el 22° Juzgado Civil de Santiago, ha emitido sentencia de primera instancia, validando de manera clara y tajante la actuación de la municipalidad, confirmando el Decreto de Demolición y rechazando todas y cada una de las reclamaciones contra el mismo.

Lo más relevante, en todo caso, es que el fallo apunta a sentar jurisprudencia en orden a que no existen derechos adquiridos, cuando la supuesta fuente de los mismos no se ha enmarcado dentro de las leyes vigentes, destacando el hecho de que tanto los certificados de informes previos como los permisos de construcción, simplemente no cumplieron con las leyes vigentes a la hora de ser obtenidos, lo que es particularmente grave si se toma en consideración que el Director de Obras de la época, fue condenado por diez casos de cohecho y destituido de su cargo por estos graves actos de corrupción.

Este fallo histórico da inicio a una nueva era en donde algunas inmobiliarias, acostumbradas a hacer lo que quieren con nuestra ciudad, tendrán que pensarlo dos veces antes de intentar materializar sus proyectos, si es que estos no cumplen con la ley, ante la evidencia de que con voluntad política, es posible combatir la impunidad y la corrupción.

Sienta, además, un precedente de tremenda importancia para nuestras ciudades y nuestros barrios y nos permite soñar con que esté llegando a su fin, la era en que algunas inmobiliarias, con total desprecio por nuestras comunidades, contando con la ayuda de funcionarios corruptos y creyéndose omnipotentes, han logrado arrasar con muchos de nuestros barrios, formas de vida, patrimonio urbano y arquitectónico atentando contra comunidades que sin protección alguna, se han visto dañados, sin haber sido consultados, ni considerados en lo más mínimo y con escasas posibilidades de reparación.