Reforma Educacional, un paso adelante contra el “apartheid” chileno

Hace ya rato que en nuestro país se discute una de las reformas más importantes del programa de la Nueva Mayoría (NM), la Reforma Educacional.

mercurio

De hecho, mientras la NM intenta dotar de un nuevo sistema educacional a nuestro país para asegurar la igualdad de oportunidades, algunos sectores se parapetan en sus trincheras, premunidos de sus famosas campañas del terror, para evitar cualquier cambio que le signifique perder el control sobre el curso que tome nuestra sociedad.

Cabe recordar que hasta el padre del capitalismo, Adam Smith, planteaba que el mercado jamás debía intervenir en áreas tan sensibles como salud, educación y defensa, pues representaba para la sociedad, serios problemas éticos y morales debido a los resultados que podía generar.

En el caso de la defensa y salud, argumentaba que no resultaba ético pues sus productores no tardarían en terminar promoviendo guerras y conflictos e inventado nuevas enfermedades. En el caso de la educación, el tema era más sensible, pues afirmaba que el capitalismo, solo podía funcionar de manera adecuada, cuando se aseguraba absoluta igualdad de oportunidades, pues sin ella, no había posibilidad alguna de ejercer la tan manoseada libertad.

En este contexto, lo que plantea la NM, al sacar la educación del ámbito del mercado, es que el destinatario final del sistema, es decir, la sociedad en su conjunto y no solo el individuo, como lo plantean los enemigos de la reforma, pueda beneficiarse del mismo, ayudando a cambiar una sociedad profundamente segregada y segmentada, donde cada actor social nace, estudia, vive y muere, solo con sus iguales, en esta ciudad dicotómica en donde la pobreza y la riqueza, el derroche y la escasez, la salud y la enfermedad, el ocio y la súper explotación, coexisten sin siquiera toparse ni saber de la existencia del otro, generando un sistema tremendamente similar al Apartheid Sudafricano.

Cabe recordar también que se denomina apartheid a cualquier tipo de diferenciación social dentro del contexto de una nación, mediante la cual un sector de la población tiene plenos derechos y otro sector se relega a un estatus de marginalidad. Así las cosas, mientras la mayoría de los ciudadanos del país tienen restringidas o acotadas sus libertades y derechos, en este caso, debido al todopoderoso y eterno sistema de libre mercado, una minoría privilegiada puede acceder sin límites a las opciones comúnmente generales en cualquier Estado de Derecho.

Por lo mismo, el sistema educacional de Recoleta ha realizado cambios radicales  para entregar una educación pública, gratuita y de calidad. Los resultados están a la vista: generamos cogobierno en todas nuestras unidades educativas a través de los Directorios Colegiados, instalamos un sistema de co-docencia en todos los cursos mayores a treinta estudiantes en la educación primaria y avanzamos en contratos 50/50 para la mayoría de nuestros profesores.  Transformamos nuestras escuelas en el centro neurálgico de la comunidad a través del programa de Escuelas Abiertas y fijamos metas claras a los directores seleccionados por Concurso Público (ADP), considerando la realidad de cada establecimiento, entre otras medidas.

Promovimos la Organización, la puesta en valor y la incorporación plena de la comunidad escolar, fortaleciendo los Centros de Padres y logrando un 100 % de colegios y liceos con Centros de Estudiantes con estatutos elaborándose de manera participativa.

Pasamos de no tener actividades extraescolares en nuestros colegios a tener talleres de música, ajedrez, baile, deportes y robótica. Lo mismo ocurrió con la capacitación de nuestros profesores y nuestros asistentes de la educación.

Todo lo anterior, ha generado gran impacto entre nuestros vecinos y vecinas, lo que nos ha permitido aumentar en más de un 45% la matrícula en dos años y estar reabriendo un colegio que la UDI cerró bajo su administración en nuestra comuna, en medio de protestas de los vecinos del sector. La Reforma ya está en marcha en Recoleta y en esa dirección avanzamos día a día para consolidar un sistema que no solo asegure acceso, sino también calidad y reales posibilidades para nuestros niños y jóvenes.