POLÍTICA DE INTEGRIDAD INSTITUCIONAL
Para la Municipalidad de Recoleta la lucha contra la corrupción es un mandato esencial, y de la misma forma, la actuación de sus funcionarios debe estar enmarcada en el logro del bien común y la satisfacción de los ciudadanos y ciudadanas, sin interferencia alguna de intereses particulares.

Cuando hablamos de corrupción nos referimos al uso indebido de recursos, potestades y atribuciones ​para conseguir una ventaja ilegítima, generalmente de forma secreta y para fines personales o privados. Es todo acto desviado, de cualquier naturaleza, con fines económicos o no, que ocasione la acción u omisión de deberes institucionales, impidiendo, retardando o dificultando el cumplimiento de los mismos.

Entendemos con lo anterior que esto es un atentado a la propiedad social, porque afecta los intereses comunes de todos y todas, desviando recursos orientados a la satisfacción de la sociedad a fines distintos.

Por tanto, y en concordancia con los valores institucionales que guían nuestro actuar, desde la Municipalidad de Recoleta nos comprometemos a:
 Implementar acciones y medidas para prevenir, corregir y controlar posibles conductas de corrupción.

 Velar por el cumplimiento de los requisitos de nuestro Sistema de Gestión Anticorrupción, y promover su mejora continua.

 Promover valores y comportamientos éticos en todos nuestros miembros, así como en terceros que actúen en nuestro nombre, de acuerdo con esta política y la legislación vigente.

 Promover el planteamiento de inquietudes de buena fe o sobre la base de una creencia razonable, garantizando la confidencialidad o el anonimato en todo momento y sin temor a represalias.

 Velar por el cumplimiento de la normativa interna y legal que regula el conflicto de intereses y la aceptación de regalos, viajes y otras hospitalidades.

Esta política es de cumplimiento obligatorio para todos nuestros funcionarios y funcionarias, así como para aquellos terceros que actúen en nuestro nombre. Para asegurarnos de esto, y conforme al estándar de la Norma NCh ISO 37001, se ha designado un Órgano de Cumplimiento, denominado “Unidad de Integridad y Honradez”, como garante de nuestro Sistema de Gestión Anticorrupción, con independencia, autoridad, y con los recursos humanos y financieros necesarios para la implementación y mantenimiento de este sistema. La Unidad de Integridad y Honradez será la encargada de promover y desarrollar los controles financieros y no financieros necesarios para prevenir y mitigar los riesgos de corrupción susceptibles de ser cometidos en el ejercicio de nuestras actividades.

Por último, la Municipalidad de Recoleta se compromete a formar y capacitar a sus funcionarios respecto al contenido de esta política, informándoles sobre la obligatoriedad de su cumplimiento y las sanciones respectivas en caso de infracciones a la misma, así como también a informar al resto de partes interesadas sobre su existencia, para que adopten conductas coherentes con ella e induciendo un cambio cultural, premiando y sancionando en caso de que sea necesario, propendiendo hacia la adopción de una moral basada en nuestros valores institucionales.