VECINOS    HOME | NOTICIAS | NOTICIA PUBLICADA EL 15 Marzo, 2013
 
calycanto-285x199

El puente de Cal y Canto

Comparte esta Noticia 
     

calycantoPor Sergio Astudillo Castillo

Para unir el límite sur de nuestra comuna de Recoleta con el límite norte de la comuna de Santiago, existen los puentes Pío Nono, Purísima, Loreto, Patronato, Los Carros y La Paz, cada uno con su historia. Pero los más importantes históricamente son, sin lugar a dudas, el puente de Cal y Canto y el puente conocido como el de Los Carros.

Con respecto al primero su historia se remonta al tiempo de la Colonia. Su construcción se debe al corregidor Zañartu quien la dirigió tenazmente, ocupando para ello a los presos de la ciudad. Su labor concluyó el año 1782. El lugar original de emplazamiento estuvo en lo que es hoy el puente Los Carros y la calle Puente. La obra resistió los embates del río Mapocho durante más de cien años. Una de las pruebas más intensas que soportó fue el temporal de 1783. Pero, al empezar la canalización del río en 1888 se intervinieron algunas de sus partes, lo cual produjo su derrumbe durante una crecida del río en agosto de 1888.

La construcción de este puente se debió a la necesidad de unir Santiago con el sector de La Chimba, o de La Cañadilla. Era el camino de Chile para los conquistadores y que hasta no hace mucho era una barriada tranquila compuesta de casas modestas, de piso único, de quintas frondosas y huertos caseros que dominaban alguna palmera o un pino de ruedo añoso. En las callejas, ramales de la Cañadilla propiamente dicha, florecían los rábanos morados del campo y amarillaban los yuyos. Reinaba una atmósfera tibia y perfumada que arrullaba el zumbido de las abejas, unido al chirrido de las chicharras. En los patios quedos cantaban los surtidores adornados en círculos de macetas de geranios. ¿Hemos conocido esos tiempos? Los conventos en medio de los tupidos árboles de sus claustros, concurrían al silencio que turbaba algún lento pregón. Eran ambas recoletas, El Carmen Alto, La Viñita que fundara en el cerro Blanco Inés de Suárez.

Desde los primeros años del siglo pasado, la Cañadilla fue perdiendo el encanto tradicional de su ambiente ante la inevitable modernización y el avance de la ciudad que en cuarenta años ha cuadruplicado el número de sus habitantes. Las casas se han transformado en edificios y han perdido su sencillez. El pavimento de cemento ha acabado con huilles del campo. Los conventos han reducido sus huertos, han desaparecido los olivos seculares y tal lúcumo célebre; para dar paso a nuevas calles.

El progreso no perdona y acaba con toda poesía. «El camino que llaman de Chile, y siempre se ha llamado así, es el que viene de Aconcagua y Colina, que desciende al valle de Huechuraba, como de él consta y parece por haber entrado por él la primera gente española que vino a descubrir este reino con don Diego de Almagro, primer descubridor de él, y que ansi mesmo entró por el gobernador don Pedro de Valdivia, con la gente que trajo al descubrimiento y población de este reino, porque en aquel tiempo usaban los dichos indios el dicho camino, por ser más breve» (texto de una declaración jurada que dio en 1613, el capitán don Juan Ortiz de Cárdenas).

                     
Síguenos a través de nuestras redes sociales        
Facebook
/MunicipalidadDeRecoleta
  Twitter
@Muni_Recoleta
  Instagram
municipalidadrecoleta
  Youtube
/RecoletaalDiaTV
                     
 
   
Municipalidad de Recoleta • Avda. Recoleta N°2774 • RECOLETA SOMOS TODOS • 2012-2020 | Política de privacidad