No hay donde perderse: una sala cuna más, por 16 árboles menos

En Recoleta nos hemos puesto como uno de los objetivos principales de nuestra gestión mejorar la educación pública para todos nuestros niños y niñas.  Los resultados han sido tan auspiciosos, pues se ha aumentado en más de un 45 % la matrícula municipal entre 2012-2016, reduciendo además la tasa de deserción escolar a menos del 1%.

Sin embargo, persiste una deuda que debemos pagar a como de lugar y que corresponde a la necesaria ampliación de la cobertura educacional para nuestros niños y niñas de la primera infancia. Tenemos más de un millar sin acceso a Sala Cuna, lo que además de perjudicarlos directamente en sus posibilidades futuras, limita el acceso al trabajo para cientos de mujeres jefas de hogar que no tienen dónde ni cómo delegar el cuidado de sus hijos, lo que les impide ingresar al mundo del trabajo y proveer a sus familias de lo necesario.

Hoy tenemos la posibilidad de construir seis nuevas salas cuna en nuestra comuna.  Esta noble iniciativa, sin embargo, nos ha enfrentado con un problema de difícil solución. Nuestra comuna no tiene terrenos municipales disponibles para tales efectos ya que entre el año 2000 y el 2012, la Municipalidad se deshizo de todas las propiedades que poseía.

Tampoco poseemos recursos para salir a comprar terrenos, debido a la gran asimetría existente entre los presupuestos de las distintas municipalidades. Cabe destacar que mientras la Municipalidad de Las Condes dispone de más de un $ 1.000.000 por habitante, al año, Recoleta no llega a los $140.000, lo que nos impone limitaciones importantes con las que debemos lidiar para poder cumplir nuestros objetivos y mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas.

Es por lo anterior que hemos debido tomar decisiones dolorosas pero estrictamente necesarias, entre las que se cuenta la ubicación de una de estas salas cuna, que atenderá a 190 niños de nuestra comuna, en un porcentaje menor del parque ubicado en Calle G, lo que ha generado molestia en algunos vecinos que prefieren defender las vistas de sus casas y no atender a nuestros niños y niñas.

Lamentablemente, a diferencia de las comunas ricas, que no tienen que escoger entre un servicio u otro, nosotros estamos obligados a hacerlo y entre mantener el 100% de un Parque y no tener sala cuna o afectar un 6 % del mismo, para poder atender a 190 de nuestros niños y niñas, beneficiando de paso a sus familias, hemos optado por lo segundo sin dudarlo ni un solo segundo.

Cabe destacar además que la entrega del 6% del Parque a la Junji fue una decisión aprobada por la unanimidad del Concejo Municipal, pues todos entendían que era una decisión dolorosa pero completamente acertada.

Hemos debido talar 16 árboles para poder dar educación pública gratuita y de calidad a 190 niños y estoy convencido de que el tiempo no solo nos dará la razón, sino que además nos acercará a esa meta tan preciada de ofrecer a nuestros niños y niñas y a sus madres, la posibilidad más cierta de un futuro mejor.

Óptica popular, éxito total

Han pasado 35 días desde que inauguráramos la Óptica Popular Reinalda Pereira de Recoleta y en este corto tiempo hemos podido comprobar, a través de los números y de nuestra propia experiencia, que dicho proyecto ha traído un mejoramiento significativo de la calidad de vida de miles de Recoletanos quienes, a través de sus historias, nos hablan de años de desesperanza aprendida y resignación al abandono, que ha empezado a quedar en el recuerdo.

Una de esas historias cuenta de un padre cuyos cuatro hijos necesitaban lentes porque todos poseen enfermedades oftalmológicas. Él jamás había podido comprarlos porque nunca tenía dinero para hacerlo para todos y jamás quiso comprarle a uno y dejar a los otros sin los suyos.  Hoy ese padre consiguió los lentes para todos sus hijos por menos de 30 mil pesos, incluida la consulta.

Otra de esas historias cuenta que un matrimonio de adultos mayores llevaba más de 5 años sin salir de casa porque el esposo no podía ver y se sentía demasiado inseguro en el espacio público. Jamás habían tenido el dinero suficiente como para que fuera al oftalmólogo y comprara sus lentes, porque además siempre había privilegiado los gastos de salud de su señora y con la pensión que tenía, sencillamente no alcanzaba para ambas.

Hace muy poco su señora compró dos pares de lentes y la vida les cambio.  Hoy pueden salir y han recuperado una vida social que ya parecía perdida para siempre. La Farmacia y la Óptica popular le han significado un ahorro de más del 50% de su presupuesto mensual.

Podríamos seguir contando historias que nos llenan de orgullo por los logros alcanzados y por los beneficios generados para nuestra comunidad. En los primeros 30 días se han inscrito en la óptica popular 3.500 personas. De ellas, 920 se han atendido en nuestra consulta gratuita y cerca de 300 han traído recetas externas para comprar sus lentes.En total, hemos entregado casi 600 lentes y cerca de 400 están listos para entrega a la espera de que sus dueños vengan por ellos.

Ha sido tal el impacto que ya tenemos horas tomadas para consulta, para las próximas cuatro semanas y la demora en la entrega de los lentes, una vez recepcionada la receta, oscila entre los siete y los diez días, dependiendo del tipo de receta.

Cerca del 40% de los pacientes, han optado por comprar más de un par de lentes y el costo promedio de los lentes entregados asciende a $ 9.600, con precios que oscilan entre los $5.500 y los $30.000, también según la complejidad de los mismos.

Todo indica que podemos estar orgullosos de lo que estamos haciendo, satisfechos de la respuesta que hemos obtenido y contentos de ver como desde un gobierno local de bajos ingresos hemos podido cambiar la vida de los nuestros para mejor, haciendo de los sueños de nuestra comunidad y de nuestras convicciones, una palpable realidad.

“Fin al abuso de las concesionarias”

El fundamentalismo neoliberal que ha predominado en nuestro país en las últimas décadas, se ha empeñado en privatizar lo que nos pertenece a todos para aumentar la concentración económica de los que se creen dueños de Chile. Sus defensores partieron con las empresas del Estado, antes del término de la dictadura y continuaron luego con la salud y la educación pública, las que se empeñaron en destruir, mediante el abandono y el desfinanciamiento crónico.

Luego, mediante el sistema de concesiones, se apropiaron de todo lo que quedaba, llegando incluso a convertir los espacios públicos en negocios privados, transitando desde una economía de mercado, a una sociedad de mercado en donde todo se compra y se vende, haciendo casi desaparecer el concepto de lo público.

Una de las expresiones de esta forma de entender la sociedad, son las concesiones de estacionamientos que han convertido las calles y el subsuelo de nuestras ciudades, pertenecientes a todos y todas, en negocios de unos pocos, encareciendo la vida de los habitantes de nuestras ciudades a costa de privatizar los espacios que son de todos.

Recoleta no estuvo exenta de este frenesí privatizador. Mientras la UDI gobernó, se privatizaron los recintos deportivos y la vía pública fue transformada en una fuente inagotable de pago, de favores políticos.

De hecho, nuestras calles de las zonas mixtas, residenciales y comerciales, se entregaron en concesión por 41 años a una empresa de estacionamientos que nos hizo famoso por tener los estacionamientos más caros de Chile, haciéndole perder a nuestros barrios comerciales la estupenda relación precio calidad que antes presentaban y condenando a los residentes de los mismos a pagar sumas extraordinarias para estacionarse en donde lo habían hecho siempre y de manera gratuita.

Con nuestra administración se ha ido poniendo término a todos estos abusos y hemos comenzado a poner cada cosa en su sitio, en un trabajo conjunto con la comunidad, lo que nos ha permitido restituir los bienes públicos a sus legítimos dueños y mejorar ostensiblemente la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas.

La última de estas recuperaciones está dada por los triunfos legales contra la concesionaria de parquímetros, que este 26 de febrero debía entregar dos edificios de estacionamientos subterráneos para nuestra comuna y que ha demandado mayor plazo al municipio, para dar cumplimiento al contrato, habiendo perdido la primera y segunda instancia sin que hasta la fecha exista ninguna señal del más mínimo interés por darle cumplimiento al contrato.

Por lo mismo, hemos decidido poner término al contrato y a pesar de una primera derrota en el Concejo Municipal, que es la instancia que debe ratificar nuestra decisión, estamos seguros que antes del término de este mes habremos logrado los votos suficientes para ratificar nuestra decisión, devolviéndole las calles a nuestros vecinos, residentes o locatarios, para terminar primero con los abusos y para decidir con ellos, cual es la mejor forma de administrar nuestros espacios públicos, enfocados en el bien común y en los intereses generales de nuestra comuna.

Cabe destacar que en la primera votación en el Concejo Municipal, votaron por dar continuidad al contrato de concesión, los concejales de la UDI, María Inés Cabrera y José Villarroel, la Concejala del PPD Mónica Año y el Concejal del PS, Fernando Pacheco y a favor de terminar con el mismo y devolverle a la comunidad lo que le pertenece, los Concejales del PC, Juan Pasten y Luis Gonzáles, el Concejal de la UDI Ricardo Sáez y quien suscribe esta columna, el Alcalde de Recoleta.

Hago un llamado a todos quienes no han sabido escuchar a nuestra comunidad a recapacitar, para ponerle término a este abuso desmedido, que solo atenta contra los nuestros, lo antes posible.

Hemos triunfado sobre la mentira y la corrupción

Ha comenzado a llegar a su fin uno de los episodios más desagradables y dolorosos de mi primer periodo como Alcalde de Recoleta.

Como todos pudieron observar, desde nuestra llegada a la municipalidad,  desplegamos una intensa batalla contra la corrupción que se había apoderado de ésta durante las administraciones anteriores, ligadas a la UDI.  En este marco, nos propusimos recuperar para nuestra comunidad, una serie de bienes públicos que habían sido privatizados por los fundamentalistas del neoliberalismo y pusimos orden en las direcciones de patentes, tránsito y obras, que se presentaban como algunos de los nichos más duros del problema.

El ordenamiento de la casa fue una potente señal sobre el cambio profundo en cómo administraríamos una comuna que, hasta nuestra llegada, solo brillaba por emblemáticos casos de corrupción y por la destrucción de los aparatos públicos de salud y educación.

Toda esta batalla generó indignación en la UDI, que comenzó a ver cómo toda su cultura comenzaba a ser desmantelada y cómo se destapaban, una tras otra, las irregularidades sin precedentes que se erigían como su único legado.

La respuesta no se dejó esperar.Desarrollaron una estrategia cuyo único objetivo era la aniquilación política total del enemigo. Dispusieron de un equipo de abogados para estudiar y buscar cualquier excusa que sirviera para levantar acusaciones en nuestra contra y le ofrecieron a quien quisiera iniciar acciones legales, abogados y asesorías gratis.  Fracasaron una y otra vez.

Se abocaron luego a construir supuestos casos de corrupción, falseando o manipulando datos, tergiversando hechos y relacionando variables que nada tenían en común, con el único objetivo de dañar la imagen ante la opinión pública, de quien hace de rostro visible de este proyecto político.

Presentaron requerimientos al tribunal electoral, solicitando mi destitución y mi inhabilitación para ejercer cargos públicos, con acusaciones de notable abandono de deberes y supuestas faltas a la probidad.

Paralelamente presentaron dos querellas criminales: una genérica por prevaricación, que a pesar de haber sido presentada contra quien resultasen responsables, fue difundida por los medios de la derecha, como una acción personal contra el Alcalde. La segunda querella, con nombre y apellido, transformaba la acusación ante el Tribunal Electoral Regional en querella criminal.

Un dato relevante es que los abogados patrocinantes eran siempre los mismos: un militante de RN que alguna vez intentó ser candidato por la comuna y un viejo militante de la UDI, ex Director Jurídico de Providencia y coincidentemente, encargado de litigar contra la Municipalidad en defensa de las inmobiliarias comprometidas en casos de corrupción.

Una vez presentadas todas las acciones judiciales, la maquinaria de comunicación intentó hacer su trabajo.Algunos medios ligados a la derecha más dura, difundieron la noticia sin siquiera darnos derecho a réplica.En esta ocasión a la UDI no le importó ni el respeto a la presunción de inocencia, ni la dignidad de la persona humana con la que tanto se llenan la boca en estos días.

Por último, la honorable diputada Nogueira, la misma que tuvo que devolver dinero, luego de ser formalizada por cuatro casos de fraude al fisco, la misma que, como hoy reconoce el Sr. Orpis, le pagaba a sus asesores para que luego le devolvieran el dinero, difundió, escondida tras su fuero parlamentario, un video con un encendido discurso denostándome personalmente y hablando sin ningún tipo de vergüenza, sobre mí, como el Alcalde de la corrupción. 

Semanas después, ante una solicitud de investigación presentada por nuestra diputada Karol Cariola, Nogueira reconoció estar detrás de las miles de llamadas telefónicas realizadas en Recoleta para “consultar” si la gente estaba enterada que el Alcalde Jadue estaba en proceso de destitución.Incluso llamaron a la casa de mi madre para realizar esta supuesta encuesta telefónica.

Uno de mis acusadores llegó a decir, en un medio de comunicación que hace poco sufrió un asalto, que la orden de demolición contra el proyecto inmobiliario Bellavista, era una cortina de humo para tapar mis propias irregularidades, afirmando que los permisos de dicho conjunto estaban completamente en orden.

Hoy comienza a cerrarse este periodo y las cosas vuelven a estar en su sitio. Nosotros levantamos nuestras manos limpias ante los ciudadanos.

Las querellas criminales presentadas en mi contra han sido desechadas por falta de fundamento, por los fiscales a cargo, y han sido archivadas o sobreseídas según sea el caso.

El Tribunal Electoral Regional se ha pronunciado en Primera Instancia, rechazando todas y cada una de las acusaciones por falsas y sin mérito alguno y ha dejado claro que las pruebas aportadas son falsas o están manipuladas y que incluso, ninguna de las acusaciones da para sostener ni la acusación de notable abandono de deberes  mucho menos falta a la probidad.

Tan poco serias eran sus acusaciones, que no aportaron datos a las investigaciones y no fueron capaces siquiera de presentarse al alegato ante el tribunal.

En otro ámbito de cosas, la justicia ha confirmado en fallo de primera instancia, la legitimidad de la Orden de Demolición firmada en contra de una parte del proyecto inmobiliario Bellavista, por considerar que ningún derecho adquirido puede nacer de un acto ilegal y el Consejo de defensa del Estado se ha sumado a la querella por Falsificación de Instrumento público, en el mismo proyecto.

La Corte de Apelaciones ha confirmado nuestro triunfo judicial sobre la Concesionaria de Parquímetros, que opera en nuestra comuna gracias a una licitación absolutamente discutible que privatizó el espacio de todos, por espacio de 41 años, dejándonos con los estacionamientos más caros de Chile.

Y como si todo esto fuera poco, hemos ganado más del 98% de todos los juicios presentados en nuestra contra, pudiendo contar hasta ahora más de 50, por supuestos despidos injustificados, persecución política y otras mentiras que jamás han podido acreditar.  Sólo hemos perdido en donde nuestra inexperiencia nos llevó a cometer faltas administrativas que debilitaron nuestra defensa.

Todo esto se da cuando a pesar de la falta de ética de nuestros adversarios para actuar en política, a pesar de sus ingentes intentos por desconcentrarnos y apartarnos de nuestras tareas, hemos podido llevar a nuestra comuna a lo más alto del escenario nacional, con avances significativos en educación, salud, cultura, deporte y mejoramiento urbano, además de haber llegado a figurar dentro de las cinco comunas más transparentes de Chile.

No esperamos sus disculpas, porque para pedir perdón hay que reconocer la falta, hay que sentir sincero arrepentimiento, hay que comprometerse a no seguir actuando de la misma forma y hay que reparar el daño causado, cuatro cosas que la derecha chilena aun no incorpora en su cultura política.

Tampoco podemos asegurar que esto se detendrá con todas estas derrotas de nuestros adversarios.

Es más, podemos estar seguros de que vendrán nuevas acusaciones infundadas y nuevas presentaciones ante la justicia pero estamos seguros y orgullosos de saber que no somos como ellos.

Que nunca nos verán teniendo que devolver dinero para no ir a la cárcel, ni pagándole a nuestros asesores para que nos devuelvan el dinero luego, tampoco nos verán pagando arriendos simulados para nuestro enriquecimiento personal, porque aunque les duela,no somos todos iguales y nosotros, sobretodo, no somos como ellos.

Cuidado con las farmacias con letra chica

Alcalde farmacia 1Como si todo lo anterior fuera poco, se han acelerado los procesos de cambio de leyes y reglamentos que buscan bajar el valor de mercado de los medicamentos, dando cumplimiento a uno de los elementos del programa de gobierno de la Nueva Mayoría encabezado por la Presidenta Bachelet, además de varias iniciativas legales de diversos actores que pretenden ahora, facilitar la instalación de estos verdaderos dispositivos de justicia social en las municipalidades.

No por nada cerca de dos tercios de los alcaldes en ejercicio, han manifestado, antes que la derecha como cuerpo en el día de hoy, su intención de replicar la iniciativa, muchos de los cuales también han manifestado su intención de formar parte de la Asociación Chilena de Farmacias Populares, que actuará con Poder de Compra Municipal y de Dispositivo logístico para asegurar la llegada en tiempos razonables de los medicamentos a las zonas más aisladas de nuestro país.

Hasta aquí todo bien, pero ¡cuidado! No todos los que han manifestado intención de replicar la iniciativa lo están haciendo con las mismas intenciones, ni con la misma honestidad que la original y si bien ya nadie discute la figura de la Farmacia Popular, más allá de que algunos el nombre les provoque dolor de cabeza y náuseas por haber escalado, de la mano de los comunistas, a índices de conocimiento y aprobación casi inexistentes en las políticas públicas por estos días, la discusión que viene es qué tipo de farmacia, con qué cobertura y alcance y con qué intención de fondo las van a montar.

Lo planteo porque la Farmacia popular de Recoleta nace de la convicción del Derecho a la Salud como derecho Universal, por lo que todos los habitantes de nuestra comuna son beneficiarios potenciales de la misma, sin importar el sistema de salud en el que se está inscrito y tampoco el nivel de ingresos familiares que cada familia posea.

En síntesis, en Recoleta todos tienen derecho a tener acceso a medicamentos, tratamientos, insumos médicos y suplementos alimenticios a precio justo, hasta que los transformemos en parte constitutiva del derecho a la salud.

Es importante resaltar lo anterior, ya que algunas municipalidades, fundamentalmente ligadas a la derecha, han anunciado el inicio de procesos de implementación de sus farmacias y a pesar de que han anunciado que lo hacen siguiendo nuestra iniciativa, cuando se mira el detalle, es fácil darse cuenta de que nada tiene que ver con la misma y que simplemente buscan no quedarse afuera en pleno año electoral.

De hecho, una de las diferencias que anuncian es que solo serán para los inscritos en los consultorios, lo que deja inmediatamente fuera del beneficio a esa clase media con la que tanto se llenan la boca y por la que tan poco hacen en realidad.

Otro de los elementos diferenciadores es que insisten en la focalización del beneficio en los más pobres, como si los que no lo son, no tuvieran derecho a tener acceso a precios justos y estuvieran obligados a seguir agrandando las utilidades de los mismos que hace unos años fueron condenados por colusión y que hoy siguen llenándose los bolsillos en un país en donde los delitos de los pobres tienen cárcel y los de los ricos salen gratis.

Por eso reitero, cuidado con la letra chica, sobre todo en estos tiempos en que muchos tratarán de obtener el voto prometiendo cosas que simplemente no harán, porque no creen en ellas. No hay que olvidar que si uno vota por mentirosos luego no puede alegar que se siente engañado.

 

 

 

La economía del conocimiento y la innovación

FOTO ALCALDE DANIEL JADUEHace un tiempo que hemos visto a través de algunos medios de comunicación un debate acerca de la importancia de promover la ciencia, el desarrollo de nuevas tecnologías y la innovación en aras de llevar a nuestro país, de verdad, hacia el umbral del desarrollo.

Esta discusión se da en un contexto en el cual el mundo viene transitando, hace décadas, hacia una forma de organización en donde el conocimiento juega un rol cada vez más fundamental e imprescindible en el ámbito de la producción.

Lo anterior se debe a que solo el conocimiento es capaz de disminuir la necesidad de materias primas, fuerza de trabajo, tiempo, espacio y capital en los procesos de producción de bienes y servicios, por lo que se ha transformado en recurso central de las economías más avanzadas, en su lucha permanente por mejorar su productividad y mantener intactas sus posibilidades de éxito.

Esto explica el hecho de que en dos décadas se haya incrementado significativamente la cantidad de trabajadores que solo operan con información, incrementando notablemente el valor del conocimiento incorporado en las estructuras de costos y precios de todo lo que se produce.

Consecuentemente, la competencia ha comenzado a desplazarse desde la escala de producción y el precio, hacia la diferenciación de los bienes y servicios que se producen, lo que ha acortado significativamente el tiempo de obsolescencia de los mismos, desplazando uno de los ejes centrales del incremento en la productividad hacia la capacidad de innovación, que se presenta como el principal activo intangible de cara al futuro.

Ahora bien, el conocimiento tiene particularidades que lo diferencian de otros recursos o factores productivos y que es imprescindible conocer, para evitar que un tratamiento que no las considere nos lleve directo al fracaso.

De hecho, a diferencia de los recursos naturales, la fuerza de trabajo y el capital que se presentan como recursos limitados, el conocimiento es infinitamente expansible, no se gasta y puede compartirse, por lo que es mucho más difícil de expropiar o de ser apropiado de manera privada, a pesar de los importantes esfuerzos desarrollados en esta dirección por las grandes empresas nacionales o extranjeras, mediante la instalación del sistema mundial de patentes y el robo sistemático de cerebros desde los países en desarrollo hacia las economías más avanzadas.

El conocimiento además, rara vez es aplicable de manera directa o inmediata y su aplicación requiere, la mayoría de las veces, de más conocimiento, por lo que uno de los desafíos más relevantes es la capacidad para combinar y recombinar conocimiento en búsqueda de nuevos hallazgos.

Como si fuera poco, el conocimiento se deprecia muy  rápidamente, toda vez que, a menudo, es sustituido por conocimiento nuevo, lo que hace prever que en el futuro, será mucho más importante que la cantidad de conocimiento que poseamos, la cantidad de conocimiento que seamos capaces de generar, rápida y continuamente, lo que pone a cualquier país que desee avanzar hacia el desarrollo en el desafío de convertir la generación de conocimiento y la innovación en el mínimo común denominador del pensamiento de su sociedad.

Ahora bien, este desafío debe ser enfrentado con la máxima seriedad por parte del Estado, ya que es el único sector productivo que puede operar bajo un enfoque de colaboración en oposición al enfoque privado de la competencia, lo que representa un cambio imprescindible para la construcción de una economía basada en el conocimiento y la innovación, debido a las sinergias que provoca la valoración de las diferencias culturales, como fuente de riqueza y de multiplicación de las posibilidades de descubrir o generar nuevo conocimiento e innovación.

En este contexto, la necesidad de abordar desde el Estado la necesidad de trabajar para convertir a nuestro país en una sociedad del conocimiento, no solo requiere de un Ministerio de la Ciencia, sino también de la construcción de un complejo entramado de actores públicos y Laboratorios de Gobierno, dedicados en conjunto y de manera descentralizada, a levantar desde la ciudadanía y desde las instituciones dedicadas a la ciencia, la colaboración necesaria para encontrar las preguntas más relevantes para nuestro desarrollo y sus respectivas respuestas, de tal manera de no reducir la búsqueda de nuevo conocimiento y de la innovación, solo a la promesa de rentabilidad de corto plazo que suele caracterizar a las empresas privadas, velando porque el bien común el proyecto país sean el verdadero objetivo de un Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología que más temprano que tarde deberá convertirse en realidad.